19 ago 2009

Chagas: el mal escondido


| Una amenaza para los más vulnerables


Mientras todos hablan de gripe, el Chagas es la endemia más importante del país. Cada año, unas mil personas mueren por esta enfermedad, y hay casi 7 millones en riesgo.

La Nación Revista

[Intramed]

Foto: Gentileza Medicos Sin Fronteras

"No estalla como las bombas ni suena como los tiros. Como el hambre, mata callando. Como el hambre, mata a los callados: a los que viven condenados al silencio y mueren condenados al olvido. Tragedia que no suena, enfermos que no pagan, enfermedad que no vende. El mal de Chagas no es negocio que atraiga a la industria farmacéutica, ni es tema que interese a los políticos ni a los periodistas. Elige a sus víctimas en el pobrerío. Las muerde y lentamente, poquito a poco, va acabando con ellas. Sus víctimas no tienen derechos, ni dinero para comprar los derechos que no tienen. Ni siquiera tienen el derecho de saber de qué mueren."

( Informe clínico , de Eduardo Galeano. En Chagas, una tragedia silenciosa . Médicos Sin Fronteras. Editorial Losada, 2005)

Yo me enteré cuando tenía 51 años que tenía Chagas, y no me gustó nada -dice Juan Romero, de 66, diagnosticado hace 15-. Me extrañó ese resultado, porque no sentía ningún síntoma, salvo un dolor intenso en el pecho... a veces. Tanto era mi desconocimiento que fui donante de sangre hasta que me detectaron la enfermedad. Y después empezaron los infartos. Tuve tres infartos; el último fue en 1982. Manejaba un colectivo y perdí el conocimiento, me caí y me rompí toda la boca. Ahora me hago los controles una vez por año en Alcha, y estoy trabajando, pero lo único es que no me siento en la oficina porque me quedo dormido, y no es bueno que me vean así. El sueño es uno de los síntomas del Chagas. Hará un año que siento sueño, y duermo, duermo y duermo. ¿Llegará el día en que haya una solución?"

Hace un siglo, el médico sanitarista brasileño Carlos Ribeiro Justiniano das Chagas (1879-1934) descubrió una enfermedad que fue bautizada con su nombre. Hoy, cien años después, el Chagas sigue siendo un mal escondido, una enfermedad olvidada que paradójicamente es la principal endemia -proceso patológico mantenido durante mucho tiempo en una región- entre los argentinos.

¿Cuántos chagásicos hay en el país? La disparidad entre las cifras es buen indicador de la oscuridad que pesa sobre la cuestión: 1.600.000 según el Programa Nacional de Chagas, que depende del Ministerio de Salud de la Nación, pero en opinión de la Agencia de Noticias del Instituto Leloir esta cifra corresponde a 1993.

En la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) son menos entusiastas: el Consejo de Chagas de la sociedad que congrega a buena parte de los cardiólogos argentinos (acostumbrados a tratar chagásicos, porque la enfermedad, al avanzar, produce cardiopatía severa) afirma que habría unos 3 millones de infectados.

Pero en noviembre de 2008, 500 expertos de la Argentina, Bolivia y Paraguay fueron aún más allá y concluyeron que en el país habría 4 millones de chagásicos. Para la Asociación de Lucha contra el Mal de Chagas (Alcha), la suma entre enfermos (es decir, quienes presentan sintomatología) e infectados (que tienen la enfermedad, pero por el momento sin mostrar síntomas) superan los 6 millones de personas.

La solución -porque la hay- la explica el doctor Guillermo Mateo Marconcini, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y actual director del Consejo de Chagas Dr. Salvador Mazza, de la SAC. "Casi la mitad de la población está en el límite de la pobreza. Tenemos y conocemos todo, pero no resolvimos el problema. La tecnología nos llevó a enfocarlo en la biología molecular, pero hemos olvidado que el Chagas es un problema social."

El Chagas es una enfermedad causada por un parásito, el Trypanosoma cruzi, cuyo agente transmisor es la vinchuca, aunque también se puede contagiar de madre a hijo durante el embarazo, por transfusión de sangre, trasplante de órganos y alimentos contaminados.

"Durante años -explica la doctora Nines Lima, referente de Médicos Sin Fronteras para el Chagas- los enfermos pueden no presentar síntomas, pero en la fase crónica, después de 20 o 30 años de infección, un tercio de ellos sin tratamiento adecuado desarrolla graves lesiones que pueden provocarles la muerte. Esos infectados no saben que están enfermos y no reciben tratamiento."

El doctor Luis Mujica fue miembro del Instituto Nacional de Parasitología Dr. Mario Fatala Chabén, de investigación del mal de Chagas, y director nacional del Instituto de Investigación de la Secretaría de Salud de la Nación; actualmente preside el movimiento transfronterizo de ONG ambientalistas de la Triple Frontera argentina, brasileña y uruguaya, y la consultoría de medio ambiente de la Asociación Ecologista Río Mocoretá, de Corrientes.

"El Estado nacional -señala- siempre se hizo el distraído. Porque es una enfermedad de los pobres y, en segundo lugar, porque afecta zonas donde el trabajo no es impedido por la enfermedad. Después, porque se puede vivir muchos años tras la infección, y por último, porque es difícil de acertar con la logística del combate, que debe darse en varios frentes, como educación, vivienda y trabajo."

La Red Argentina de Chagas es un sistema integrado y coordinado por establecimientos sanitarios, médicos y profesionales de la salud cuyo objetivo es la búsqueda activa del chagásico, a partir de la cual se comienza a tener una realidad de la enfermedad, con datos exactos. Señala que a partir de las migraciones a zonas urbanas que la pobreza rural ha provocado "se cambió el mapa de distribución de la enfermedad, que antes era caracterizada como zoonosis (transmisión al ser humano desde animales) y que se transformó en una antroponosis (transmisión de ser humano a ser humano). En el cuerpo médico se instaló la idea de que la enfermedad está asociada solamente con el control vectorial, y los enfermos son los convidados de piedra".

El foco más grave de la enfermedad se observa en la región chaqueña: Chaco, Santiago del Estero, norte de Santa Fe, norte de Corrientes, Formosa y norte de Córdoba. Por otro lado, Jujuy, Entre Ríos, La Pampa, Neuquén y Río Negro fueron certificadas por la Organización Mundial de la Salud como libres de transmisión domiciliaria por vector.

La Asociación de Lucha contra el Mal de Chagas, Alcha, es una institución con más de 35 años de actividad; la más antigua del país. Para algunos, se trata de una ONG que trabaja con gran seriedad; para otros, en cambio, dista de ser un referente confiable. Catalina Antico Penna, su presidenta, no desconoce esas opiniones. "Con el Ministerio de Salud de la Nación prácticamente no tenemos relaciones", dice.

-Ustedes afirman que hay 6 millones de personas infectadas. Una cifra muy alta con la que pocos coinciden. ¿Cuáles son sus fuentes de información?

-Algunas estadísticas que da el Gobierno son de 1982, cuando teníamos una población de 24 millones de habitantes. Hoy somos 40 millones y dan la misma cifra. Hablan de casi 2 millones de infectados. Es lógico que la cifra se duplique. Nosotros interpretamos que hay más de 6 millones, por parte baja. Hay pueblos del interior del país donde casi el 70 por ciento de la población está infectada. Otro dato es que muchos de los fallecidos ni siquiera tenían partida de nacimiento. Hay infinidad de casos de muerte súbita entre jóvenes, y ellos jamás supieron que habían sido picados por la vinchuca. Por eso calculamos que en la Argentina hay entre 12 y 15 muertes por día, en lugar de 10 por semana, como se sostiene.

-¿Cómo son las personas que acuden a ustedes?

-Es gente con mucha falta de información. Nos cuentan, por ejemplo, que los chicos de las zonas más pobres y alejadas juegan a las bolitas con las vinchucas. Estamos igual que hace cien años. Pocas cosas han cambiado.

La burocracia

Pocas cosas han cambiado, también, para Lorenzo Chazarreta, de 38 años, infectado de Chagas cuando recién había cumplido 20. "No tenía ni idea lo que era el Chagas. Ni yo ni mi familia, la verdad. Tengo muchos familiares con Chagas, y muy pocos se están tratando. Yo diría que ocultar el Chagas es ocultar la pobreza. Nos dicen que la pobreza disminuyó, pero yo no veo que sea así. Al contrario. Y no tenés que irte al monte chaqueño; sólo con cruzar la General Paz te das cuenta que cada vez hay más miseria. Creo que nada ha cambiado."

A poco de asumir, en marzo de 2008, como director del Programa Nacional de Chagas, el doctor Héctor Freilij, que además es jefe de Parasitología y Chagas del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, dijo: "Estamos frente a un homicidio por omisión, por no hacer nada". Después de semejante sinceramiento, lo primero que pensó Freilij es que no iba a durar en su cargo ni una semana más. Pero eso no sucedió. Lo que sí sucedió, pocos meses después, es que estuvo a punto de renunciar por la falta de interés demostrado por sus superiores. "Esta enfermedad también es producto de la burocracia", dijo.

-El último censo nacional para determinar la cantidad de chagásicos se hizo hace casi medio siglo. ¿No cree que sería de sentido común saber cuántos hay?

-Que no haya un censo nacional (y desconozco, además, si el último se realizó hace cincuenta años) no nos cambia los objetivos de esta lucha. No es vital un censo, porque para nosotros los datos más confiables, los únicos, diría yo, son los que salen de los bancos de sangre. Y eso en la Argentina está funcionando muy bien. En la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, casi el 3,2 por ciento de los donantes de sangre tiene Chagas.

-¿Cuáles son los datos que maneja?

-En la Argentina hay entre 1.500.000 y 1.600.000 personas infectadas, alrededor del 4 por ciento de la población.

-¿Y enfermos?

-No lo sabemos. Se estima que es el 30 por ciento de los infectados.

-Cuesta entender que un censo nacional no se lo vea como prioritario para erradicar el mal de Chagas.

-Para hacer un muestreo nacional se requieren 2 millones de pesos. Pero no nos da el presupuesto, que es de 16 millones. Además, el Chagas se convirtió en una enfermedad urbanizada. Para terminar con el Chagas lo primero que se debe hacer es evitar la infección, y después tratar a los infectados. Se puede controlar. Brasil lo hizo, y ahora sólo el 0,5 por ciento de sus habitantes está infectado. Si se hicieran las cosas bien, en tres, cuatro o cinco años la Argentina podría llegar a eso. La estrategia básica es eliminar las vinchucas fumigando, y repetir la acción cuatro veces por año. El trabajo de fumigación disminuyó con el correr de los años. De los 3000 fumigadores que había a fines de los 70, quedaron alrededor de 300. El año pasado se nombraron 400, pero para hacer una acción como corresponde se requieren entre 1000 y 1500 rociadores. Además, no sólo se trata de rociar y controlar las viviendas. También hay que vigilar la presencia de la vinchuca en los gallineros y alrededores de las casas en las zonas rurales, las más afectadas. La vinchuca no se puede erradicar, pero sí controlar.

-¿Dónde ubica el punto débil de esta lucha?

-El gran problema es que hay pocas acciones de pesquisa para detectar la enfermedad en los chicos, cuando se calcula que el 80 o el 90 por ciento se cura con un tratamiento de dos meses.

-Según la SAC, el 6,7 por ciento de las embarazadas que se atienden en los hospitales de la Capital Federal es seropositivo para Chagas.

-Todas las embarazadas deberían ser testeadas. Es muy importante la rápida detección del niño que nace con Chagas. Un tratamiento farmacológico de 60 días permite la cura en un 80 a 90 por ciento de los casos. De las 700 mil mujeres que dan a luz cada año en el país, sólo son testeadas alrededor de 500 mil.

En lo que respecta a la transmisión de la enfermedad de madre a hijo, una parte importante de los casos son producto del llamado "parto turístico", embarazadas provenientes de otros países endémicos, en especial Bolivia, para tener a sus hijos en hospitales del interior del país, así como de la ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires. En las regiones más endémicas del norte argentino, la prevalencia en embarazadas llega a superar el 30 por ciento.

El doctor Marconcini no está de acuerdo con Freilij en lo referido al censo nacional, que para él sí es necesario.

-¿Con los bancos de sangre no alcanza?

-Establecer la situación sobre la base de los datos de los bancos de sangre, creo que es un grosero error; evaluamos sólo una porción del universo. Como suele suceder, los funcionarios siempre ven el vaso medio lleno, pero los que estamos en las trincheras de la atención médica lo vemos medio vacío. Mire, a pocas cuadras del Obelisco se han encontrado vinchucas, aunque no parasitadas. Significa que estamos a un paso de trasladar un problema endémico a la Capital Federal. Y recién ahí las autoridades van a salir desesperadamente para poder cubrir esa falencia, como pasa con el dengue.

-¿Cuánto le cuesta a la Argentina esta enfermedad?

-Hay algunos estudios, muy aislados, hechos en Córdoba, y el gasto es alto. Por ejemplo: un cardiodesfribilador cuesta alrededor de 7.000 dólares. Y la mitad de los marcapasos que se implantan son para pacientes chagásicos, y la carga es para el Estado porque el paciente chagásiso no tiene obra social, ni medicina prepaga.

Un mal negocio

"El Chagas está considerado, junto a la leishmaniasis, una de las enfermedades más desatendidas por la industria farmacéutica -recuerda el doctor Andrés Mariano Ruiz, director del Instituto Nacional de Parasitología Dr. Mario Fatala Chabén-. La industria farmacéutica las ha ignorado sistemáticamente, ya que no representan un negocio seguro."

Según el especialista, el desconocimiento de la enfermedad involucra también a los profesionales de la salud. En esta visión coincide con Freilij: "No existe tratamiento curativo demostradamente eficiente para las personas infectadas mayores de 15 años. En el mejor de los casos, reciben tratamientos sintomáticos para las disfunciones cardíacas o digestivas a medida que aparecen. Los enfermos de Chagas dependen generalmente del sistema de atención pública".

"Entre 1912 y 1914 -apunta el doctor Marconcini- se introducen las primeras drogas para el tratamiento del Chagas, pero sin buenos resultados y con mala tolerancia. Años más tarde, Bayer comienza con la investigación de drogas más específicas, y recién en 1965 lanza al mercado la droga nitrofurazona, conocida con la marca Lampit. En 1971, Roche, por su parte, vuelca al mercado una nitroimidazole con el nombre de Radanil. Estas son hasta hoy las únicas drogas para el tratamiento con eficacia reconocida."

Los médicos consultados señalan que el Lampit fue retirado del mercado argentino en 1990 y dejó de producirse. "El Radanil, en cambio, para las organizaciones de control de Estados Unidos está restringido en aquel país", aclara el doctor Marconcini. Y agrega: "Ambas drogas han desaparecido del stock habitual de droguerías y farmacias en casi todos los países endémicos, y el manejo lo tienen los organismos de salud pública. Por lo tanto, el Radanil sería hasta momento el único disponible en la Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil para el tratamiento del Chagas. La Argentina tuvo la oportunidad de producirla; sin embargo, ahora se importa desde Brasil".

La inversión de la industria farmacéutica mundial fue de 400 billones de dólares en 2002. La mayor parte se destinó a enfermedades como el cáncer y las cardiovasculares, una mínima parte para el sida, la malaria y la tuberculosis, y nada para el Chagas.

Según Médicos Sin Fronteras, "el laboratorio que produce Lampit dejó de comercializarlo y sólo suministra donaciones en cantidades limitadas, con la justificación de que existe una escasa demanda. Tampoco las empresas de genéricos se han mostrado interesadas en asumir su producción y garantizar su abastecimiento".

En Alcha también aseguran que no se consiguen medicamentos.

Durante la gestión del doctor Ginés González García (actual embajador argentino en Chile) como ministro de Salud de la Nación durante la presidencia de Eduardo Duhalde, la Argentina perdió -según el doctor Marconcini- la oportunidad de producir el Radanil. LNR solicitó una entrevista con González García, pero no obtuvo respuesta.

"Roche Brasil -aclara el laboratorio- donó al estado de Acre el medicamento incluyendo los conocimientos de producción, comercialización, y todas las informaciones técnicas relativas al registro. Este proceso comenzó en 2003. El estado de Acre designó al Laboratorio Farmacéutico del Estado de Pernambuco como responsable de la fabricación y comercialización del benznidazol. Es importante destacar que no se trata de una cesión de patentes, ya que Radanil no tiene patente en ningún país de América latina, por lo que cualquier laboratorio que lo desee podría fabricarlo."

Algunas fuentes consultadas por LNR sostienen que, efectivamente, hubo una intención de cederle a la Argentina la distribución del benznidazol, pero el Estado no respondió. "No hubo nunca un ofrecimiento al gobierno argentino debido a que la transferencia se realizó con exclusividad al estado de Acre, en Brasil. En la actualidad, Roche continua manteniendo vigente el registro local del medicamento y cuenta con stock para abastecer al mercado de acuerdo con el consumo histórico del mismo. Actualmente se produce en Brasil y se importa desde allí", explica una fuente de la compañía farmacéutica.

Hace cien años, Carlos Chagas dijo: "Es un problema de vinchucas, que invaden y viven en habitaciones sucias, con habitantes ignorados, malnutridos, sin horizonte social y que se resisten a colaborar. Hable de esta enfermedad y tendrá a los gobiernos en contra. Pienso que a veces más vale ocuparse de los batracios, que no despiertan alarma a nadie."

Por Jorge Palomar


El mal y el arte

"Nada se compara con estar dentro un rancho. Vos podés leer libros, ver videos, fotografías, informarte, adquirir conocimiento del problema, pero nada es comparable con meterte en un rancho. La gente no tiene agua: el agua se la llevan cada veinte días y se la tiran en un pozo; no tienen para comer, le hacen la fumigación cada vez que se acuerdan, y en ranchos de tres por tres viven todos juntos, personas y animales. Volví destruido de esas provincias."

Así, tan claramente, describe el artista plástico argentino Néstor Favre-Mossier (47) su experiencia de investigación sobre el mal de Chagas. Favre-Mossier es el autor de las obras que ilustran esta nota. Su inquietud por el mal de Chagas nació, como él dice, por una suma de casualidades. "En una oportunidad, en Expotrastiendas, un amigo me preguntó por qué iba a pintar el Chagas. Le dije que no lo tenía muy claro, pero sentía que debía hacerlo."

Descendiente de santiagueños (su familia ya se había instalado en la provincia en el siglo XIX), un buen día, sin saber exactamente para qué, comenzó a revisar viejos álbumes de fotos. En uno, encontró una foto de su madre, con 4 años, sentada en el frente del ranchito en donde vivía, en el paraje Suripozo. Y también aparecieron fotos de familiares que ya no están, que habían muerto jóvenes. "Yo, del Chagas, sabía muy poco. Pero todo eso que me pasaba eran como señales. Y empecé a bocetar dibujos en las servilletas de papel del bar Goya, en Avenida de Mayo y Tacuarí, donde voy habitualmente. Hasta que este año me enteré de que se cumplían 100 años del descubrimiento de la enfermedad. Eran todas señales para mí. Y me dejé llevar por eso."

Ese dejarse llevar lo condujo a Formosa, y a Santiago del Estero, y al Chaco. El artista quería saber. Quería informarse. Y aprender.

"Yo hago arte de las cosas que me duelen, y sé que lo mío espanta a mucha gente, porque, realmente... ¿quién puede colgar la pintura de una vinchuca en el living de su casa? Pero lo hago por algo; será mi parte vasca..., y voy para adelante. Yo creo que esta muestra molesta. Políticamente, es muy molesta. Sin duda. Pero no lo hice por el solo hecho de molestar. Apenas muestro lo que hago", dice Favre-Mossier, que además es fotógrafo y escultor, y veterano de la Guerra de Malvinas.

Muestra: Chagas, con las obras de Favre-Mossier, se expone en la galería de arte Zweiger Jovenich, Bulnes 2570, Buenos Aires.

22 jul 2009

La situación de la epidemia de Influenza A (H1/N1)


Prof. Dr. Olindo Martino (Académico de Medicina)

IntraMed ofrece su espacio a las voces más respetadas de la medicina para dar su punto de vista sobre la situación sanitaria que vivimos. Las reflexiones de un "maestro" de la infectología argentina acerca de la epidemia de Influenza A.




IntraMed

Atento a los acontecimientos epidemiológicos vinculados con la pandemia de Influenza A y en mi carácter de médico y ciudadano argentino, considero oportuno formular las siguientes consideraciones :

1- Las primeras notificaciones de esta nueva modalidad de gripe humana se emitieron a partir de la última semana del mes de marzo y comienzos de abril del presente año. Su debut fue certificado en el DF de Méjico y desde su inicio los organismos sanitarios competentes emitieron sendos y periódicos comunicados que evidenciaban algunas características del comportamiento eco-epidemiológico, clínico y evolutivo del mal, anunciando seria preocupación por la casi certeza de su extensión territorial hasta transformarse en una pandemia. A comienzos de la undécima semana epidemiológica- 10 de junio pasado- la Organización Mundial de la Salud elevó el alerta epidemiológico al nivel 6, ratificando el carácter pandémico del fenómeno. Desde su inicio hasta la fecha, identificada como decimoquinta semana epidemiológica, comprometió a 105 países superando las 90.000 notificaciones y mostrando una tasa de letalidad global que no ha llegado a superar el 1% sobre el total de casos.

Hasta el momento el grado de patogenecidad (capacidad para infectar y enfermar) y de virulencia (capacidad para comprometer severamente al huésped) de este agente viral ha sido considerado por la OMS, OPS y CDC como "moderado" teniendo en cuenta:

a) que la mayoría de los afectados no necesita hospitalización;

b) que su modalidad de presentación y evolución tiene similitudes con la gripe estacional;

c) que las formas graves suelen comprobarse con mayor frecuencia en aquellos sujetos con factores de riesgo.

d) que más allá de las dificultades surgidas por el brusco y elevado número de afectados que produce esta modalidad epidemiológica, las infraestructuras competentes para su atención como también los operadores en salud responsables de su asistencia, han logrado cumplir hasta el momento con las demandas poblacionales.
Con respecto a lo expresado en este último item, conviene tener presente que, aún contando con infraestructura, personal idóneo e insumos adecuados, el libre y competente accionar del sector salud puede verse sobrepasado debido a una excesiva demanda proveniente de una comunidad alarmada, confusa, desinformada y alentada por noticias contradictorias. Lamentablemente estos hechos desafortunados ya enraizaron en el cotidiano vivir de nuestra sociedad.

2- A partir del anuncio de casos notificados y confirmados de Influenza A en el país, las autoridades sanitarias convocaron a médicos epidemiólogos, infectólogos y sanitaristas con el fin de unificar los criterios para la conveniente asistencia y prevención de esta noxa transmisible. Al tratarse de una modalidad desconocida del virus de la Influenza A, aunque con similitudes en su comportamiento epidemiológico con el virus de la influenza estacional, se decidió tomar en cuenta las prioridades siguientes:

a) Con respecto al mecanismo de contagio: Se consideró que un sujeto enfermo contagia, con seguridad, a partir de 36 h. previas al debut de la enfermedad y durante los 7 días siguientes. La expulsión del virus por un acceso de tos, estornudo o emisión de la voz, tiene un alcance que oscila entre 0, 40 cm hasta 1, 50 metros aproximadamente. Las partículas virales se expanden en forma de "abanico" y luego de emitidas, si no alcanzar a un huésped susceptible, caen por gravedad. En base a ello la "exposición al riesgo" debe situarse preferentemente en las personas que se hallan al cuidado de enfermos o convivientes; al personal sanitario que manipula secreciones u objetos inanimados procedentes de pacientes y también durante la permanencia en lugares cerrados sin ventilación donde se haya registrado algún caso sospechoso de influenza. Esto último debido a la probabilidad de que exista virus circulando en personas que están incubando la enfermedad.

b). Con respecto a la forma de protegerse: Es sabido que el virus penetra a la cavidad oral y a las fosas nasales en forma espontánea o transportado por las manos contaminadas o bien por fómites (objetos inanimados o en desuso). También puede ingresar por las conjuntivas las cuales, como fuera recientemente demostrado, poseen receptores tipo ¨toll ¨ para ciertos agentes virales poseedores de una sola cadena ARN (caso del virus que nos ocupa). En consecuencia, resulta obvio que la protección corporal por los medios insistentemente aconsejados por el CDC y otros organismos sanitarios competentes tales como el uso de barbijo o respirador N95, guantes, camisolín y antiparras o lentes neutros, amén del lavado enérgico y periódico de las manos, debería, sobre todo, lograr su máxima adherencia en el personal sanitario pero también en aquella persona expuesta a un visible riesgo de contagio. Finalmente, la lógica protección que se logra al evitar exponerse a diferentes tipos de conglomerados humanos con el objeto de impedir el efecto "multiplicador" de posibles contagios. Significa decir que, en una concentración de personas, un individuo sintomático o asintomático con capacidad para contagiar lo puede lograr alcanzando a una y más personas susceptibles. La experiencia en el quehacer epidemiológico ha mostrado que una medida preventiva adecuada es suspender, al mismo tiempo, todo tipo de actividad que concentre grupos considerables de personas por un lapso que represente tres períodos de incubación mínimos (9 días) o dos períodos de incubación máximos (14 días). Esta conducta fue aconsejada en su oportunidad por las autoridades sanitarias de Méjico.

Corresponde insertar aquí la pregunta siguiente:

¿Si desde el inicio de esta impredecible emergencia sanitaria y a través de los diferentes medios de comunicación e información científica se están emitiendo estas claras recomendaciones, cuáles son entonces los motivos que provocan baches de incumplimiento a lo prescripto?

Porque salta a la vista que tanto el ciudadano común como el más peligrosamente expuesto como lo es el "operario de la salud", no vienen adhiriendo a estas claras recomendaciones como era de esperar. En una breve pero sugestiva encuesta realizada por el CDC, sobre 12 miembros del personal sanitario de una institución que adquirieron la infección a partir de un enfermo, ninguno de ellos usó protección ocular y, ninguno, combinó tres o más elementos de protección: barbijo o respirador N95, guantes, camisolín y protección ocular. ¿Razones? Podrían enumerarse varias que van desde el concepto de considerar innecesaria tamaña protección, hasta la grave incongruencia de no disponer de tales artículos protectores. A ello debe agregarse la actitud mostrada a diario por el ciudadano corriente. Por ejemplo, en nuestro medio, muchas encuestas efectuadas por el azar a personas de diferentes edades y ocupaciones (escolares, universitarios, obreros, empleados, conductores de taxis, amas de casa, etc.) realizadas en la vía pública o en lugares de trabajo evidenciaron: en algunas respuestas una clara comprensión de los acontecimientos que signan a esta alarma sanitaria; en otros, preocupación y hasta pánico por el temor a morir por una enfermedad nueva. Pero también hubo respuestas que mostraban confusión debido a reiteradas noticias, por momentos alarmantes, orientadas a la toma de actitudes y decisiones en marchas y contramarchas dispares, como por ejemplo el cierre de colegios, el adelanto en receso escolar, versiones no coincidentes sobre el número real de casos y decesos y, sobre todo, encendidas polémicas surgidas por la conveniencia o no de realizar las elecciones.

"...se ha llegado a un innecesario desconcierto por la falta de un discurso único y fundamentado, emanado de una fuente exclusiva y confiable, y emitido con la necesaria claridad para ser comprendido"

En síntesis, se ha llegado a un innecesario desconcierto por la falta de un discurso único y fundamentado, emanado de una fuente exclusiva y confiable, y emitido con la necesaria claridad para ser comprendido, aceptado y adherido por todos. Es por ello que nuestro ciudadano y nuestra ciudadana se hallan confundidos y, en consecuencia, sus comportamientos pueden llegar a ser poco colaborativos. Simplemente porque donde no hay orden puede no haber conducta. Y donde falta el ejemplo no puede congeniar la credibilidad.

Quizás la falla radicó en indecisiones de diferentes carteras políticas que, por distintos intereses, impidieron la unificación de aquellos criterios apropiados para enfrentar este grave problema sanitario. Por ejemplo, en plena alerta epidemiológico, no fue oportuna la realización de las elecciones del pasado 28 de junio, evento que fuera claramente desaconsejado en varias oportunidades por acreditadas figuras científicas.

A lo dicho permítase esta simple digresión: Los estrategas de guerra enseñan que frente a un enemigo, más aún si no está a la vista, la táctica de combate radica en dispersar a la tropa con la suficiente astucia para que el ataque y la defensa abarquen todo aquello que se supone imponderable. Para el caso que nos ocupa, imaginemos entonces que el acto eleccionario representó una decisión del comando político que, con desacierto, obligó a ¡concentrar la tropa dentro de un volcán en actividad a la espera de su erupción! Cabe preguntarse ahora ¿Cuando y cómo será la erupción enemiga? Por supuesto la alusión se refiere al comportamiento del virus frente a la población que se supone es susceptible en casi en su totalidad.

3-.Con respecto al manejo terapéutico de esta modalidad de influenza, conviene tener en cuenta un hallazgo anatomopatológico que amerita adoptar una conducta terapéutica en forma precoz. A nivel del tejido pulmonar, la microscopía óptica revela la presencia de una neumonitis intersticial con rápida tendencia a la formación de membrana hialina en la luz alveolar. Significa que existe la posibilidad de un rápido deterioro en la perfusión y oxigenación alveolar, hipoxia resultante que por sí solo agrava el pronóstico evolutivo. En consecuencia debería unificarse el criterio de tratar con los agentes antivíricos aconsejados a todo caso sospechoso internado, más aún si su historia clínica revela la presencia de factores de riesgo. Será así el criterio médico que evalúe el costo beneficio de tal práctica médica.

4- El cúmulo de conocimientos y hallazgos obtenidos hasta el presente, permiten remarcar lo siguientes conceptos:

4.1. Si bien la forma principal de contagio se realiza persona a persona, aún no se conoce con exactitud la real tasa de ataque del virus, es decir la magnitud y su grado de difusibilidad en la naturaleza.

4.2 Se está comprobando que los factores de riesgo por parte del huésped inciden en la capacidad virulenta del agente etiológico.

4.3. El análisis de muestras de sueros de niños pequeños, jóvenes y adultos menores de 60 años ha evidenciado la ausencia de anticuerpos protectores para el nuevo virus, hecho que explicaría le mayor susceptibilidad para enfermar en estos grupos de edades. En cambio, estudios preliminares evidenciaron la presencia de anticuerpos específicos para el nuevo virus en cerca del 30% de las muestras de individuos mayores de 60 años; aunque todavía no se ha podido establecer su real papel para explicar la menor ocurrencia de enfermedad en este grupo de personas.

4.4. Quedó demostrada la gran susceptibilidad del nuevo virus al calor, a los detergentes y a los antisépticos comunes Por otro lado no existe riesgo de infectarse a través de la ingestión de alimento o agua clorinada, mientras ésta contenga regularmente entre 2 y 5 mg. por litro. Sin embargo, no existen estudios orientados a establecer la viabilidad (supervivencia) de este agente patógeno en espejos de agua dulce. Como se sabe esta fuente puede ser receptáculo inanimado del virus de Influenza aviar, potencialmente patógeno para el ser humano.

4.5. Durante el curso de la presente pandemia, sería importante proponer las siguientes estrategias epidemiológicas:

a) Rastreo de portación del virus en aquellas personas sanas que estuvieron en contacto efectivo con infectados, para establecer si alojan el virus y durante cuánto tiempo. Ello permite establecer la magnitud de portación de los contactos y su capacidad en el tiempo de difusión del virus.

b) Realizar una activa vigilancia epidemiológica en aquellos ámbitos (nichos ecológicos de riesgo) donde se hayan comprobado casos positivos.

c) Establecer el periodo de tansmisibilidad (lapso durante el cual un portador sigue eliminando el agente etiológico) de un enfermo a partir del periodo de convalecencia.


Dr.Olindo Martino
06.07.09

9 jul 2009


Oíd, mortales, el grito sagrado:
Libertad, Libertad, Libertad...

6 jul 2009

El arbol de los AMIGOS...



Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar,
mas otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá,
que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos,
los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.

Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.

Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.


cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho,
pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

2 jul 2009

Prevalencia de enfermedad celiaca: se cuadruplicó en medio siglo

Publicado en "Gastroenterology"

Aun infrecuente, ha dejado de ser rara, por lo que debe examinarse en la población general como el colesterol o la presión sanguínea.

La enfermedad celiaca, una reacción del sistema inmune ante el gluten de la dieta, es más de cuatro veces más común en la actualidad de lo que lo era hace 50 años, según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos) y publicado en el último número de la revista Gastroenterology (2009;137:373-374).

Asimismo, el estudio también muestra que las personas que desconocían que tenían la enfermedad fueron cuatro veces más propensas a morir durante los 45 años de seguimiento de la investigación.

En palabras del Dr. Joseph Murray, director del estudio, “la enfermedad celiaca se ha convertido en mucho más común en los pasados 50 años y no sabemos por qué. Ahora afecta a alrededor de una de cada cien personas. Hemos demostrado que la enfermedad no diagnosticada o ‘silenciosa’ podría tener un impacto significativo sobre la supervivencia. La mayor prevalencia, en combinación con el impacto sobre la mortalidad, sugiere que la enfermedad celiaca podría ser un importante aspecto de salud pública”.


Infrecuente, pero no rara

En los pacientes con enfermedad celiaca, la presencia del gluten, proteína procedente del trigo, la cebada o el centeno, desencadena un ataque del sistema inmune, dañando las vellosidades del intestino delgado. Los síntomas de la enfermedad celiaca pueden incluir diarrea, malestar abdominal, pérdida de peso, anemia, infertilidad sin explicación, pérdida de dientes o incluso osteoporosis prematura o grave.

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre recopiladas de la Base de las Fuerzas Aéreas de Warren en Wyoming (Estados Unidos) entre 1948 y 1954 en busca de los anticuerpos que producen las personas con la enfermedad en reacción al gluten. Después, compararon los resultados con los recopilados recientemente en Minnesota (Estados Unidos).

Los resultados mostraron que las personas jóvenes en la actualidad eran 4,5 veces más propensas a padecer enfermedad celiaca que las que tenían una edad similar en la década de los 50, y que aquellos con la misma edad eran cuatro veces más propensos a la enfermedad.

Como concluye el Dr. Murray, “la enfermedad celiaca es infrecuente, pero ha dejado de ser rara. Algo ha cambiado en nuestro entorno que la ha convertido en más común. Hasta hace poco, el estándar para descubrir la enfermedad era esperar a que las personas se quejaran de los síntomas y acudieran al médico para una investigación. Este estudio sugiere que necesitamos examinar la enfermedad celiaca en la población general, al igual que lo hacemos con el colesterol o la presión sanguínea”.

26 jun 2009

Nuevos casos de Gripe A


Los positivos en laboratorios privados superan los del Malbrán

Oficialmente hay 34 casos en la provincia. Pero las mismas autoridades sanitarias admiten que ya son 40 los pacientes diagnosticados en institutos independientes, muestras que se enviaron a Buenos Aires y que, tras ser confirmadas, engrosarían la lista de infectados


Hasta ahora, oficialmente, hay 34 casos de gripe A en la provincia de Santa Fe. Pero en realidad la cifra es mucho mayor: se sumarían en breve a esa lista otros 40 tests que dieron positivo en laboratorios privados y que esperan ser ratificados por el Malbrán.

Por protocolo, las autoridades sanitarias de la provincia sólo cuentan como positivos los casos de gripe A que hayan sido confirmados con análisis en el instituto Malbrán, que centraliza los exámenes de este tipo a nivel nacional. Por eso solo se habla de 34 casos, 21 de ellos en Rosario.

Además, otras 37 muestras enviadas a Buenos Aires arrojaron resultado negativo. Y quedan aún 332 en estudio. Precisamente, de estas últimas muestras en estudio hay 40 (todos de la zona de Rosario) que ya fueron analizadas por laboratorios privados que arrojaron resultados positivos.

En la ciudad, el menos dos institutos privados realizan esta clase de exámenes, que no cubren las obras sociales y cuyo costo ronda los 70 pesos. En estos casos, son los médicos los que indican el test, como cualquier otro. El paciente acude al instituto, se realiza la prueba y luego retira el resultado. De ser positivo, se debe informar a las autoridades.

Según adelantó el ministro de Salud provincial, Miguel Ángel Cappiello, el próximo lunes comenzarán a realizarse los "tests oficiales" de gripe A en el Centro de Especialidades Medicas Ambulatorias de Rosario (Cemar) de Moreno y San Luis. De este modo, se conocerán más rápido los resultados de los tests.

Según el reporte diario del Ministerio de Salud de la Nación ofrecido este jueves por la noche, en el país hay 1.297 infectados y 23 muertes confirmadas. Entre las últimas víctimas confirmadas se encuentra una joven embarazada de Luján que falleció pero cuyo bebé se salvó gracias a una cesárea de emergencia. Y además una mujer de origen paraguayo que residía en Quilmes.

Fuente: Rosario3

22 jun 2009

Medidas para reducir la incertidumbre en una pandemia emergente de gripe

Históricamente las pandemias por virus evolucionaron durante las estaciones y la cepa actual se puede volver más agresiva y contagiosa en los próximos meses.

Introducción

Las fases iniciales de una epidemia determinan que se tomen decisiones adecuadas para evitar una mayor expansión de la enfermedad, especialmente cuando la difusión es rápida. Las decisiones y acciones se deben realizar cuando la amenaza es limitada.

La combinación de urgencia, incertidumbre y costos sanitarios, hacen complejos los esfuerzos para controlar la infección.
Las respuestas ante una epidemia oscilan desde intervenciones muy limitadas hasta medidas en mayor escala como el cierre de colegios y establecimientos, estimulando a la gente a permanecer en sus domicilios junto con el empleo de agentes antivirales.

Las respuestas leves se aplican ante cepas que semejan una gripe estacional que mata al 0,1% de los infectados, con tasas mayores en las edades extremas. Medidas más agresivas se deben tomar en las pandemias con una tasa de mortalidad del 2% que en gran parte abarca a personas de mediana edad. Este enfoque es teóricamente correcto, pero en la práctica las decisiones se deben tomar antes de disponer de una información definitiva sobre la gravedad, grado de transmisión, e historia natural del virus H1N1.

Por ejemplo, en los Estados Unidos se superó la marca de los 1000 casos el 4 de mayo y la segunda muerte se produjo el 5 de mayo. Razonando fríamente, la tasa de mortalidad es del 0,2%, aproximándose al límite superior de mortalidad de la gripe estacional y este porcentaje no varió con el transcurso de los días.

Sin embargo, dos incertidumbres afectan las estimaciones de gravedad. La proporción de casos graves es sobreestimada en escenarios donde muchos casos leves no fueron denunciados o detectados, una situación relativamente frecuente. En forma opuesta, las evaluaciones de gravedad son subestimadas cuando se las calcula como índices simples de muertes sobre número de casos, debido a que existe una demora entre el inicio de la enfermedad y la muerte.

Durante la pandemia de gripe de 1918 el período de tiempo entre el comienzo de los síntomas hasta el fallecimiento del paciente fue de 8-9 días, mientras que el número de casos se fue duplicando cada 3 días. Con los tratamientos modernos que prolongan el tiempo entre el inicio y la muerte, las tendencias parcializadas tienden a agudizarse.

Existen elementos que permiten sostener la gravedad de la enfermedad. En primer lugar, el virus tiende a afectar a gente joven y sana con una tasa alta de hospitalización del 2% en Estados Unidos. En segundo lugar, la inmunidad contra la nueva cepa es escasa y cabe esperar casos más graves que lo habitual. En tercer lugar, hay que tener también en cuenta que en países con menores recursos sanitarios el virus va a aumentar la mortalidad. La pandemia de 1918 demostró que el comienzo de la primavera y el verano no redujeron el número ni la gravedad de los casos y además el hemisferio sur entra en la etapa invernal donde la gripe se acrecienta.

Las ausencias escolares, una medición cruda de la difusión de la epidemia, no se podrán tener en cuenta si se cierran establecimientos que aún siendo medidas necesarias enmascaran la información.

Históricamente las pandemias por virus evolucionaron durante las estaciones y la cepa actual se puede volver más agresiva y contagiosa en los próximos meses.

Existe una estrecha ventana de oportunidad para adoptar medidas que reduzcan la incertidumbre. Los estudios serológicos en los trópicos durante el verano del hemisferio norte y en más altas latitudes en ambos hemisferios, permitirán estimar la extensión de la diseminación de la infección leve. Si la transmisión disminuye en el norte, un sondeo serológico durante la última etapa del verano aportará información sobre el estado inmunitario de la población y un mejor enfoque de la campaña de vacunación y proyecciones más concretas sobre la evolución de la enfermedad.

Los sondeos sobre indicadores inespecíficos como las visitas a los asistentes de salud o el volumen de hospitalizaciones por neumonía, pueden aportar un informe de la carga total de la enfermedad, pero no pueden establecer causalidad. Por lo tanto, estos sondeos se deben combinar con estudios de rutina de muestras sistemáticas de pacientes para establecer la carga total de la enfermedad atribuible al H1N1.

Estos sondeos integrales permitirán a las entidades de atención sanitaria estimar las proporciones de la infección y predecir como variará según la edad y otros factores de riesgo.

La vigilancia detallada en hogares y escuelas permitirá conocer la dinámica de la transmisión y establecer recomendaciones y medidas de prevención. Estudios sobre la transmisión en el hogar también aportarán información de perfiles específicos de la edad mientras se controlan los niveles de exposición. Es de alta prioridad aumentar los sistemas de investigación y de vigilancia respecto de la diseminación del nuevo virus. Sin embargo, debido a los costos, estos procedimientos se podrán hacer solamente en un número limitado de lugares centinela.

Para extender el grado de vigilancia se pueden utilizar métodos no tradicionales como la red d Internet. Las ausencias escolares diarias deben ser investigadas para obtener información y estudios en tiempo real. El empleo de teléfonos celulares puede ser un método útil de sondeos y vigilancia en tiempo real en zonas donde es imposible hacer estudios tradicionales o son muy caros.

Si bien estos enfoques, no pueden discernir la causa de la enfermedad, compensan con una mayor cobertura y velocidad de disponibilidad de la información. Estos enfoques serán de mayor utilidad aún si se realizan en zonas donde una vigilancia más tradicional se encuentra en ejecución, de tal manera que se pueda calibrar su relación con métodos validados o virológicamente confirmados.

Es crucial la cooperación internacional, no sólo para aumentar la capacidad de vigilancia en los trópicos y en el hemisferio sur, sino también para controlar los cambios de antigenicidad, gravedad, transmisibilidad y resistencia antiviral que se pueden reflejar en una onda durante el otoño en el hemisferio norte.

Asimismo, las experiencias obtenidas en el hemisferio norte durante el otoño se pueden aplicar más rápidamente en los trópicos y en el hemisferio sur durante la llegada de la gripe estacional.

Los sistemas de vigilancia y el mejor conocimiento de la dinámica de la transmisión de las enfermedades infecciosas mejoraron sustancialmente desde la pandemia de gripe de 1968. Estos avances se pueden aplicar en la actual pandemia.

Se deben tomar decisiones continuadas aunque no se disponga de estimaciones definitivas de la gravedad. Por ejemplo, la decisión de pasar de la producción de vacuna para una gripe estacional a una producción por pandemia se deberá definir en el próximo mes. Asimismo, los Estados Unidos deberán decidir pronto si utilizará vacunas de apoyo para proteger a una mayor cantidad de personas con una determinada cantidad de antígeno aunque estas vacunas no estén con licencias en Estados Unidos.

Como suele suceder siempre, los principales afectados por la demora en estas decisiones serán los países en desarrollo, que tendrán menos acceso a la vacuna mientras que sufrirán el mayor impacto por la pandemia.


♦ Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira